martes, 23 de agosto de 2011

El Corazón


El Corazón
Paciente:
Señor doctor cirujano
Tengo este órgano en el pecho
Écheme una mano
Y sáqueme el corazón,
No necesito anestesia
Ni aguante para el dolor,
La verdad siento muy poco
Y lo que siento es desolación.

Doctor:
Amigo paciente desolado
Me vendría de buen gusto
El hacerle a usted el favor
De cortarle el músculo cardio
Pero verá algo de este mundo:
Yo no tengo la facultad
Ni usted el derecho
De quitarse la vida
Por el juramento hipocrático
Que es por demás muy hipócrita.

Paciente:
Esto no los verá en sus grandes tomos
No es una enfermedad recetada,
Sufro de una severa crisis de infartos
Producto de una decepción de la vida,
Tome este artefacto maldito
Métalo en una gran bolsa
Y envíelo directo al sol
Donde sepa que no palpita más.

Doctor:
Entiendo que quiera
A este órgano desterrado,
Pero si sufre de mal de amores
Por una señorita llamada Dolores
 Le recomiendo se abstenga
De pedir una operación tan insana
Y más bien busque algo más agradable,
Algo que le guste, que le llame
Que le entretenga y le mantenga
En un buen estado clínico y social
¿El Sudoku lo ha intentado ya?

Paciente:
Querido profesional de las artes curativas
Mi existencia es finita
Si fuera por mí
Con un cuchillo de la cocina
A mí me bastaría
Para sacarlo yo mismo
Pero tengo un absoluto miedo
De no completar el proceso
Y tener por eso siempre como parte de mí.
Se lo advierto,
Si no me hace caso
Mi suicidio será su asesinato
Mi mala praxis de usted un retrato hablado.

Doctor:
¡¿Está loco o demente?!
¿Qué clases de cosas le pasan por la mente?
Tome esto como un juego
Y usted me viene en serio,
No hay manera de que me convenza
Mis manos están atadas
Y de ello no puedo hacer nada
Déjame en paz
Con tus majaderías.

Paciente:
Doctor,
Le explico la sensación
Al despertar lo siento latiendo
Nervioso porque se ha encontrado solo
Y parece que fuera a saltar de mi lecho.
Al ir al trabajo se agita por el esfuerzo
Inimaginable de andar fuera de un dueto.
Al tratar de relajarme se para
Dejando en la total nada
Tratando del tiempo ignorar.
Al dormir se mueve de un lado a otro dando tumbos
La verdad no quiere soñar pues es en ese momento
Tan frenético y absurdo
Cuando sueño con ella y me pongo a hablar de amor,
Y al pobre le da un tal absoluto miedo
De algún día encontrarse despierto
Sabiendo que todo lo que quiso
No es más que electrones
En mi cerebro.
Se lo imploro,
Se lo suplico,
Sáquelo  de su miserable existencia
Y déjeme por un segundo,
Que creo que es lo que puedes sobrevivir sin corazón,
Disfrutar de esta novela tan alargada llamada vida.

Doctor:
Supongamos,
Imaginemos,
Digamos
E interpretemos,
Que por un instante usted me ha convencido,
Que le extirparé esa cosa y no la verá más,
Que le concederé con mis habilidades su deseo
Sin importar lo que piense el mundo,
¿Qué carajos he de hacer con el corazón?
¿Con su cuerpo?

Paciente:
Tómelo doctor,
Envuélvalo con un lazo,
Póngalo en una bolsa de regalo,
Envíeselo a la mujer del caso,
Y escriba una nota en la que digo yo:
“Te dije que te largaras de mi vida
Pero cuando aquel día ya no estabas en el departamento
Y habías tomado posesión de todas tus cosas
Se te olvido venir a buscar esta cosa que no supe cuidar y se pudrió”.




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